Churrería “El Moro”

Una tradición, más viva que nunca…

Por: Roberto Aschentrupp Toledo

churroEn el año de 1933 llega desde España a la Ciudad de México Don Francisco Iriarte y con él abre sus puertas la churrería “El Moro”. Así inicia una de las tradiciones más arraigadas entre los habitantes y visitantes de la ciudad de México; la de ir con la familia a tomar churros con chocolate al Moro. Desde sus inicios esta famosa churrería ha estado ubicada en la antigua avenida de San Juan de Letrán, hoy Eje Central Lázaro Cárdenas numero 42, muy cerca de la Torre Latinoamericana y Bellas Artes.

El Moro se caracteriza por su original letrero exterior en forma de vitral que, por su belleza y antigüedad, ya forma parte del paisaje urbano de la zona; por los hermosos y tradicionales azulejos de talavera que cubren parte de sus muros y por la pequeña vitrina exterior desde donde se puede ver la forma en que la pasta en forma de churro va cayendo al aceite hirviendo y la habilidad con la que el “churrero” le va dando vueltas al aceite con un fino alambre, hasta formar enormes ruedas de pasta de churro bien doradita que, una vez escurridas y depositadas en una charola, son rápidamente “tijereteados” para ir porcionando los churros que, todavía calientitos, son cariñosamente revolcados en el azúcar blanca o con canela. ¿Quién no se ha detenido frente a la mencionada vitrina a observar, fascinado, el proceso de la elaboración de los churros? Habemos quienes recordamos haber estado “de puntitas” frente a la citada vitrina y, muchos años después, continuar deteniéndonos ante tal espectáculo gastronómico.

moroLa realidad es que difícilmente se puede evitar, al pasar frente a la churrería, dejar de satisfacer el antojo que despiertan el aroma de los churros y el chocolate, ya sea que los compremos para llevar a la casa o que pasemos a comerlos acompañados de un chocolate en alguna de las tres especialidades en que lo sirven; a la mexicana, a la francesa o a la española a cual más, ¡delicioso!

Los churros son un alimento de los denominados “trufas de sartén”, tienen su origen en la repostería española y se ha difundido su consumo en casi toda América Latina, los mas modernos pueden estar rellenos de dulce de leche, crema, chocolate o mermelada. También son muy populares en Francia y Portugal.

mroLa masa esta compuesta por harina, agua y sal y su preparación es muy parecida a la de los buñuelos; hay que echar de golpe la harina en el agua hirviendo con mantequilla, agregando huevos uno a uno sin dejar de batir hasta que esté a punto. Luego se pone la masa en la churrera y se hacen los churros.

A diferencia de España donde los churros se comen, de preferencia, en la madrugada como remate de la fiesta, en México los comemos a toda hora: como postre o como pan en el desayuno o la merienda, como “tentenpie” de pasadita, o como simple golosina. Por lo tanto, la clientela de la churrería El Moro, es de lo más diversa: familias, oficinistas, turistas, estudiantes, parejitas, jóvenes, adultos, etc. etc., todos, acudimos con gran entusiasmo a disfrutar de algunos churros acompañados de una reconfortante taza de chocolate bien calientito o, como lo prefieren los niños, frío y con mucha espuma, también hay quien los prefiere con un vaso de leche bien fría o con una taza de café.

Recientemente el Moro sufrió un incendio que, afortunadamente, muy pronto paso a ser parte del anecdotario de este entrañable lugar que muchos mexicanos llevamos en el recuerdo y en el corazón. Felizmente ya se encuentra abierto y en servicio, listo para ofrecernos sus deliciosos churros con chocolate de siempre, durante las 24 horas del día y los 365 días del año.

Churrería “El Moro”, una mas de las tradiciones mexicanas que cobija el Centro Histórico y que nos invita a regresar una y otra vez a probar su variedad de chocolates, sus churros inigualables y su ambiente tradicional.

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